Gail Norman Casas with her book and dog
Writer · Artist · Black Belt

Gail Norman Casas

Art. Words. Music.
A life in progress.
Same curious soul, more to explore.
Gail Norman Casas in Cartagena at sunset
About the artist

Many lives, one creative language.

Writer, artist, technical-legal translator and Krav Maga black belt.

Gail moves between writing, painting, music, travel, martial arts and the natural world with the same restless curiosity. Her work grows from lived experience: reinvention, discipline, beauty, grief, courage and the decision to keep creating.

Her life is also deeply rooted in animals and plants — companions, rituals and living reminders that attention itself can be a form of love.

Good things take time. ♡

Gail Norman Casas on a nighttime Cartagena terrace
About the author

The lives that made hers possible.

I don’t feel like writing about the author.

You’ll get to know her in the pages of her book.

I’d rather write about the people who made this author possible.

About the parents who dared to dream of her and devoted ten years of their lives to bringing her into the world.

About the friends who came to fill all the empty spaces left by the absence of blood ties.

About those who encourage me. Those who laugh with me. Those who have cried beside me, time and time again, listening to my sorrows.

About Alejandro, my best friend, my rock, and the only person named in this book—because, as you’ll discover, that is exactly as it should be.

About the friends who, without thinking twice, have gotten me out of the worst predicament of my life.

About my beloved roommate, with whom, over this past year, I have learned to build a family.

About my two cats, who have been by my side through the worst and the very best.

About my snake, who surprises everyone.

About the more than one hundred plants that make my home come alive.

And about my new canine daughter, half wolf.

Yes.

A Mexican wolfdog.

And her terrible obsession with my butt, which she is constantly nibbling.

Because if, after reading From August to August, you still want to know who the author is, I suppose this is the answer:

The author is also all the lives that made hers possible.

Gail Norman Casas reading From August to August at night
The book

From August to August

One year. Two Augusts. A new life.

A personal journey through grief, change, travel, love, healing and beginning again.

Some endings are the beginning of everything.
Poetry

Poems

Words written when prose was not enough.

Con tu muerte llegó la mía

Con tu muerte llegó la mía.
Ver tus párpados yertos, tu pecho sin oleaje,
empalecidos los labios que de niña me besaron,
detenidas las manos que fueron siempre mi anclaje.
Con tu muerte llegó la mía.

Se detuvo el tiempo con tu último respiro.
Dejé de ser, de hacer, de sentir,
y entre tu ausencia y la mía,
aquel día también me vi morir.

Hasta que llegaste con el alba:
fantasma, memoria y reclamo.
¿Cómo me atrevía a desperdiciar
la vida que con la tuya habías creado?

¿Cómo podía llamarme muerta
si aún llevaba tu sangre entre mis venas,
tu voz prendida a mis recuerdos,
tu amor latiendo dentro de mis penas?

Entonces te prometí vivir.
Pero vivir de verdad, carajo.
Con entrega. Plenamente. Atrevida.
Con el hambre feroz de quien conoce la muerte
y, aun habiéndola mirado de frente,
elige la vida.

Recorrer entero el camino,
con sus abismos, sus heridas, sus desvíos;
beberme cada instante hasta la última gota,
hacer de cada amanecer un desafío.

Despedí a la noche
y abracé nuevamente al día.
Recogí de entre tus cenizas lo que quedaba de mí,
renací con tu ausencia entretejida en la mía
y me aferré, con ambas manos, a la vida.

Porque vivir será mi forma de honrarte.
Reír, viajar, amar, arder, caer y levantarme;
llevarte conmigo a cada lugar al que tú ya no puedas ir
y vivir también por todo lo que te faltó vivir.

Porque por ti, madre,
tu hija vivirá como mereces:
sin pedirle permiso al miedo,
sin disculparse por estar viva,
con toda la furia, la belleza y la alegría
de saber que cada latido mío
todavía lleva algo de ti.

Y ahora lo entiendo, madre mía:
la primera vez me diste la vida.
La segunda,
tu muerte me enseñó a elegirla.

Por eso Madre, voy a vivir como mereces,
Y con eso Madre mía, ¡me diste a luz dos veces!

— Gail Norman Casas
Roben

Porque hay alientos que renuevan el aire
de los viejos pulmones, caricias que,
como descargas eléctricas,
hacen latir hasta el más pausado
de los corazones.

Roben silencios, roben besos,
y arranquen de los labios nuevos versos;
roben miradas, roben noches,
piérdanse sin mapas ni reproches.

Hay pieles que despiertan primaveras
donde creíamos que era siempre invierno,
y manos que, sin prometer un para siempre,
nos hacen por un instante sentirnos eternos.

Roben el miedo, roben la calma,
dejen que un roce les incendie el alma.
Que a veces basta una descarga, un beso,
para que un encuentro se vuelva un regreso.

Así que roben, mientras puedan,
aquellos instantes que se niegan a quedarse;
esos que pasan sin pedir permiso
y que, al marcharse,
nos ayudan a encontrarnos.

Porque no todo lo que parte se ha perdido,
ni todo lo fugaz merece olvidarse;
hay encuentros que no vienen a quedarse,
sino a recordarnos el camino recorrido.

— Gail Norman
Tú Mujer

Hoy quería hablar sobre la mujer;
Pero tú mujer no eres un discurso, eres un poema.
Eres el cimiento sobre el cuál se edifica la vida,
incansable en tus tareas y ni en muerte abatida;
Tú mujer, tu voz siempre clara y honesta,
desmientes multitudes erguida en tu cresta;
Tú mujer eres la musa y eres el talento,
tu espada el amor y tu escudo el respeto;
Tierna guerrera de miles de encantos,
Matas con una sonrisa y avivas con tus llantos:
Tú que sobrevives lo insufrible y lo vuelves tú causa,
te levantas aún herida y luchas sin pausa;
Tú mujer que vives dentro de cada generación,
Pues son tus conquistas nuestra fuente de inspiración,
Tú mujer de pensamientos precisos y muecas coquetas,
que dejas una semilla hasta en la más difícil de tus nietas;
Tú mujer que por tú sensibilidad ilógica y auténtica sensatez,
haces imposible resumir tu belleza, magia y exquisitez;
Tú mujer de entrega completa y manos trabajadoras,
que reparten de las caricias las más conmovedoras;

Defensora de la igualdad, de la equidad y la justicia,
Dotada de capacidad, determinación y pericia;
A tí mujer
Humilde en las bendiciones y fuerte en las desgracias,
A tí mujer
Mil felicidades y un millón de gracias

— Gail Norman
Untitled — Shadow Self

I made peace with my shadow self,
with the part I once concealed in shame,
the silent fracture in my being,
the hollow grief without a name.

I sat with her in quiet stillness,
where shadowed truths and sorrow bind,
and let her speak in ancient language
etched beneath the conscious mind.

She did not ask that I transcend her,
nor reshape what I conceal,
only that I stand before her fully
and sanctify what I once refused to feel.

— Gail Norman
Untitled — A esos hombres

A esos hombres que sacan sonrisas
sin pedir permiso,
como si conocieran el idioma secreto
de lo que duele y lo que sana.

A esos que no hacen ruido,
pero dejan eco,
que llegan sin promesas
y elevan lo que aman.

A los que miran distinto,
como si vieran más allá del gesto,
y sostienen con presencia
lo que otros apenas nombran.

Celebro a esos hombres,
que no necesitan ser perfectos,
porque con su forma de ser
tu luz recobran.

— Gail Norman
Untitled — Antes de ser fuego

Antes de ser fuego, fuiste una plegaria;
el oxígeno sagrado que a la flama alimenta,
el árbol generoso que da la leña necesaria.
Fuiste la lumbre enloquecida que el alma inventa.

Te encendí tantas veces en mi hoguera imaginaria,
porque antes de ser fuego fuiste una plegaria,
un anhelo de calor y una llama luminaria.

— Gail Norman
Susurros

De esos susurros que gritan,
que recorren el cuerpo
y al alma agitan,
nacen incendios callados
de piel y de viento,
de latidos apresurados.

Se enredan en la mirada,
se esconden en el aliento,
como promesa no dicha,
como deseo despierto.

Y en ese instante suspendido,
donde el tiempo se olvida de andar,
todo lo que seremos y somos
se atreve, por fin, a temblar.

— Gail Norman
Agosto

¡Qué cosas trae consigo este
loco mes de agosto! Desde
lluvias repentinas hasta
calores agobiantes, no se
deja predecir y ¡muestra
aires arrogantes!

Más, alimenta nuestra tierra
y los campos reverdecen, trae
consigo alegrías y momentos
que enloquecen. ¡Qué cosas
trae consigo, este loco mes
de agosto!

— Gail Norman
Untitled — Tormenta

A tu vida decidí llegar
como tormenta:

Quise encender tu cielo,
llenarte de agua,
oxigenar tu tierra y
electrificar tu alma.

Por qué sabía que juntos
íbamos a remover el
aire, reverdecer la vida,
sacudir las nubes y
¡disfrutar la calma!

— Gail Norman
Untitled — A mis hermanas

A mis hermanas les deseo uno de esos amores
que enflaquen: De esos que te llenan de
mariposas la barriga, te ocupan a besos la
boca y te abastecen de energía el alma;

Y es que cuando se tiene sed de alguien, ¡el
hambre es secundaria!

— Gail Norman
Untitled — Melancolía

De pronto me visitas y, sin
aviso ni permiso, entras.
No me ofendo, te conozco
bien y te acepto como eres,
melancolía: como la flor
seca que de su vástago se
desprende para dar paso a
nueva vida. Tú, aún sin
vida, guardas la belleza
del recuerdo que traes
contigo, amiga mía, pero
lo que más me fascina de
ti, querida melancolía, es
que contigo puedo ser
celosa porque... ¡Eres mía,
sólo mía!

— Gail Norman
De la aceptación al autoamor

Te quiero por todo lo que no te
supieron querer: porque tu fuego al
justo enciende, al corrupto quema y al
cínico estorba.

Te quiero por tus fracasos: porque tus
victorias las compartiste siempre,
pero las derrotas las enfrentaste
sola.

Te quiero porque te quebraron: porque
los golpes nunca limaron tus asperezas
y dejaron con filo tus bordes.

Te quiero por lo vivido: por todo, por
cada momento, desde el más obscuro
hasta ¡el mejor de los mejores!

— Gail Norman
Music

Coming soon.

Original songs and collaborations.

Some songs find you in the quiet.

Coffee Ring — coming soon
Gail Norman Casas among her plants
Love of plants

A living collection.

More than one hundred plants — and counting.

Plants are not decoration here. They are part of daily life: propagation, patience, care, growth and the simple pleasure of living among green things.

The family I live with

Fur babies.

Cats, a dog, plants everywhere — home is alive.

The animals are part of the work because they are part of the life behind it: companionship, chaos, comfort and character.

Gail Norman Casas with her cats
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